viernes, 9 de diciembre de 2011

Textos argumentativos

Escribir un texto argumentativo implica no solo expresar una opinión sino saber defenderla, argumentarla y sostenerla. Argumentar es manejar el arte de la persuasión, es convencer al lector; y no se trata de imponer una idea sino de conducir al receptor hacia una actitud reflexiva.

Los alumnos de la cátedra ejecitaron sus dotes persuasivas, escribiendo textos argumentativos que giraron en torno a los temas más diversos: la televisión argentina, los beneficios de la lectura, la educación formal, la ortografía, entre otros.
A continuación, una selección de algunos de esos textos.




Razones para no leer.
                                    por Silvina Maidana

Señores:
          si les quedaba alguna duda sobre que la lectura es algo innecesario para nuestro desarrollo y, en general, para nuestra vida, aquí  les dejo algunos ítems para que terminen de convencerse:

-Incorporarán un lenguaje fluido y formal, por lo cual sus amistades, los miraran raro ya que no comprenderán muchos de sus comentarios.

-Incrementarán un alto nivel de expresión  escrita, en consecuencia sus informes y notas de trabajo serán totalmente brillantes. Por lo tanto sus jefes los odiaran en secreto.

-Ampliarán sus conocimientos y horizontes. Lo que les permitirá estar al tanto de lugares, personajes y sucesos importantes de la historia. Por lo cual dejarán de interesarles los productivos y culturales programas de chimentos de la tres de la tarde.

-Desarrollarán su capacidad de crítica, y dudarán de la veracidad de muchas de las noticias proporcionadas por los medios de comunicación, en consecuencia tendrán una necesidad imperiosa de remitirse a otras fuentes para comprobar, si son verdaderas o falsas. Esto implica una pérdida innecesaria de tiempo, el cual podría invertir en Facebook.

-No tolerarán escribir: palabras cortadas o mal abreviadas, con errores de ortografía y obviando signos de puntuación, por lo tanto sus mensajes de textos serán largos y aburridos.

Por último mis estimados amigos: “el hábito de la lectura los mejorará, como personas y seres humanos; como así también lo hará con sus relaciones interpersonales; ampliarán sus horizontes, desarrollarán su capacidad de pensar y de expresión: tanto escrita como oral; les permitirá: dudar, criticar, explorar, crear un mundo propio, reír, llorar , huir del ruido, refugiarnos, soñar. Y por sobre todo los hará hombres libres”.

Sean obsecuentes, no perjudiquen nuestro querido sistema que globaliza la información, unifica y clona cerebros. Que solo tiene como único objetivo beneficiar a algunos pocos, que se llenan los bolsillos con nuestra  estupidez.

¡”No sean  ignorantes, NO LEAN”!




                                “Las montañas en el horizonte”
                                                                       por Tania Carbonara

Ese es el reto, de eso trata la lectura y su ejercicio. La lucha de escalar por sobre nuestra pereza y llegar a ese más allá que es el conocimiento. La lengua. El enriquecimiento del vocabulario crece a la par del espíritu, y es el lenguaje, una o la mayor herramienta de la que se puede disponer al abrirse camino en la vida. Ya sea para argumentar la defensa o ataque de un ideal, para abrazar al enemigo y encantarlo, o sentir el viento que te despeina en la melodía de la rima rematada con palabras justas en un poema, en la sucesión certera de versos y oraciones.
De tantas cosas está compuesta la vida. Casas apretadas bajo sospechas de embrujos y besos tuyos que nos aniquilan.” - canta un viejo poema.
Pero no solo de poesía y prosa se alimenta el humano (ni todo lo que está escrito es comida). De hecho el problema consiste en que el humano no se alimenta de ello, si no que más bien aquella pereza que se menciona al principio del texto es lo que lo ha engordado mientras los libros van juntando polvo y oscuridad a la sombra del olvido.
Cabe aclarar que, así como hay comida más y menos saludable, existe lectura que equivale a comerse una hamburguesa grasosa. No escribo aquí para denunciar o impartir lo que está bien o mal, qué sería una buena o mala lectura, qué es ensalada y qué un súper pancho. Pero si hablamos de lectura como medio para un fin podemos decir al menos, que así como hay lecturas constructivas, hay otras que solo fomentan e inspirar vanidad, y lecturas informativas que en muchos casos sólo siembran saña, temor, o desinformación por beneficio propio o ajeno. Entonces : hay que abrir el ojo, y sobre todo “el tercer ojo”, el que nos va a llevar a un lugar más allá del autoconformismo y de la comodidad de nuestro sillón. Hay lectura que invita a soñar, a vivir sumergido en el fuego de la vida. Pensemos en ella como herramienta de entendimiento y de cambio. De entendimiento del yo, de entendimiento del contexto que nos rodea y a través del lenguaje poder hermanarnos con la palabra y foguear el cambio.
Si vamos a un nivel más profundo, podemos dejar la lectura verbal y pasar a la lectura de los signos, que resulta igual de rica y vasta, signos que están presentes y palpitando a cada paso, en películas, en la calle y la arquitectura o los carteles; en las personas y sus gestos, la intencionalidad de sus palabras. Esta lectura la llevan adelante muchísimas personas diariamente y por lo general hasta sin darse cuenta. Para otros, es imposible siquiera comprender lo que profesa este texto. Esto es lo que hace a la diferencia entre una persona que imparte su tiempo en la lectura y otra que mira y se contenta con programas vacíos en un canal de aire u ojea revistas de vedettismo.
Debemos ahondar, nadar en las palabras.. y consumirnos con ellas.-





                       Cabaret argentino:
                                 Apto para mayores de cualquier edad.
                                                                                    por Suyai Slootmans

¡¡¡Buenaaass noches América!!! Bienvenidos a todos los televidentes de este show. Como siempre, hoy tendremos un programa muy especial, con mucho humor, no siempre del mejor gusto, estrellas en franca decadencia, groserías e insultos para disfrutar en familia.
Estos parecen ser los principales ingredientes a los que más se recurren para lograr el raiting y la atención popular. Podemos decir que la televisión de un país es una especie de espejo en la que se refleja la sociedad. La suciedad también. De esta manera, podemos encontrar de todo al encender el televisor.
Hay que reconocer que existe la televisión de calidad. Numerosos programas que se ocupan de la música, la literatura, el arte en general, la historia, la filosofía y los temas políticos. En fin, programaciones destinadas a los intereses de una población diversa.
Sin embargo, llama la atención que los programas más vistos sean los que se basan en las agresiones, la violencia y las imágenes de alto contenido erótico. ¿A nadie sorprende, por ejemplo, que no se respete el horario de protección al menor? Algunos podrán decir que al que no le guste cierto contenido, es libre de apagar el artefacto. ¿Pero no tenemos el derecho de reclamar para nuestros niños una televisión sana?
El horario de protección al menor se transformó en una realidad virtual, en donde lo único que cambia desde las 21 a las 22 hs es un cartel que avisa: “finaliza el horario apto para todo público”.
 
 

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